Víctor Laurencena

3 de junio de 2021

Cuidados de heridas en casa

Una operación, un accidente, una caída… Hay muchas razones por las que podemos sufrir una herida; pero hay una sola mejor forma de curarla: en casa y en manos de una enfermera especializada.

Los cuidados de enfermería en heridas son un servicio muy demandado, en particular cuando se trata de pacientes ancianos. Ya veremos las razones, pero antes, vamos a explicar qué son las heridas y cómo nos afectan.

Qué es una herida y cómo se clasifican

Primero, lo primero: ¿cómo se define una herida? Una herida es una lesión que rompe o perfora la piel, y está asociada al riesgo de que un germen ingrese por ella y produzca una infección.

Algunas heridas ocurren por accidentes, pero no todas; por ejemplo, las incisiones que realizan los cirujanos durante una operación también son heridas.

El mundo de las heridas es muy diverso y se clasifican según distintos factores. Veamos algunas de las clasificaciones más utilizadas.

Según el agente que la causó

  • Contusas: son producidas por un objeto romo (no cortante) como un martillo. En consecuencia, tienen bordes irregulares y presentan un hematoma.
  • Raspaduras: estas ocurren cuando la piel se frota contra una superficie. A menudo no son graves, aunque sí dolorosas.
  • Cortantes: el agente causante es un objeto con filo, como un vidrio. En estos casos, las heridas suelen sangrar abundantemente y tener bordes bien definidos. 
  • Punzantes: son heridas pequeñas en la piel, pero profundas. Puede dañar tendones, nervios, etc.
  • Por desgarros: se producen por una ruptura del tejido. Son difíciles de tratar, ya que son irregulares y suelen acumular gérmenes.

La cicatrización

  • Agudas: son las heridas que el organismo puede curar por sí mismo, sin que se produzca una infección y en un período relativamente corto de tiempo (máximo dos semanas).
  • Crónicas: es una herida que tarda más de un mes y medio en cicatrizar. El proceso de curación suele estancarse en alguna etapa y tienden a presentar inflamación prolongada.

El riesgo de infección

  • Limpias: es una herida no traumática, que se hizo en un ambiente controlado y aséptico (un quirófano).
  • Contaminadas: es una herida fresca, que puede estar inflamada, pero no presenta signos de infección.
  • Sucias: en este caso hay una infección y la herida puede estar acompañada por dolor y fiebre.

Lo primero que los profesionales de la salud suelen evaluar es el riesgo de infección. Cuanto más limpia sea una herida, hay menos probabilidades de que desarrolle una infección y menos peligrosa es.

En ese sentido, una herida ocurrida en un accidente automovilístico representa más riesgo que una hecha con elementos estériles durante un procedimiento quirúrgico.

Otro factor que aumenta el riesgo es la zona en donde se encuentra la herida, por ejemplo, el sistema digestivo, que está repleto de bacterias.

Heridas y cuidado de los ancianos

Un capítulo aparte merece el cuidado de heridas en los ancianos. A medida que envejecemos, la piel se vuelve más fina y frágil, pierde elasticidad y resistencia.

Pero con la edad no solo aumenta el riesgo de que se produzcan heridas en la piel; estas además requieren hasta cuatro veces más tiempo para curarse.

A todo esto hay que agregar el impacto que producen ciertas enfermedades crónicas como la diabetes, que son más frecuentes en adultos mayores.

Úlceras por presión

Un tipo de herida muy frecuente en adultos mayores son las úlceras de decúbito, o úlceras por presión.

Estas se producen en personas que tienen dificultad para moverse y se ven frecuentemente en quienes utilizan sillas de ruedas o en pacientes encamados.

Permanecer muchas horas en la misma posición puede lesionar la piel y los tejidos subyacentes, porque la presión disminuye el flujo sanguíneo en la zona y, en consecuencia, la presencia de oxígeno y nutrientes.

A la larga, la falta de oxígeno provoca la muerte celular y aparecen las heridas en la piel.

Salud en casa: cuidado de enfermería en heridas

Una herida puede demorar varias semanas en curar, incluso si es producto de una cirugía. Por esa razón, es necesario continuar el cuidado de la herida en casa y, dado que cada herida es diferente, las recomendaciones del médico tratante. 

Sin embargo, mejor aún es contar con un servicio de enfermería en casa que esté especializado en el cuidado de heridas.

Vitae Care es nuestra división de atención hospitalaria en casa y cuenta con enfermeras especializadas en posoperatorio, cuidado de heridas complejas y atención de pacientes encamados.

En casos clínicos agudos de media o larga estancia, Vitae Care puede significar un ahorro de entre 10% y 50%, en comparación con la atención dentro de un hospital.

Además, tanto el paciente como su familia tienen la tranquilidad de que hay un equipo de Coordinación de Enfermería y una Junta Médica supervisando 24/7 toda la atención, e informando al médico tratante sobre la evolución del paciente.

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